
Una luz intensa como la que puede irradiar un bombillo de un millón de vatios podría detectar los cambios en las células del cerebro antes de que la enfermedad las destruya. Para realizar el estudio los expertos usaron un sincrotrón en Harwell que viene siendo un acelerador de partículas de cinco estadios de fútbol. El dispositivo se encarga de emitir partículas a una velocidad un poco inferior a la de la luz y las concentra en un rayo cuyo diámetro es más pequeño que el de una célula.




No hay comentarios:
Publicar un comentario